Bienvenidos...

... a mi blog sobre mi viaje a Nueva Zelanda. Aquí podrán enterarse de mis aventuras y desventuras en este lejano país del otro lado del mundo, vividas a lo largo de los 7 meses de travesía.

Importante

Les aviso a los lectores que este blog está escrito de manera que las fechas de los posts no corresponden a su fecha de publicación, sino que a la fecha en que ocurren los sucesos descritos.

jueves, 6 de septiembre de 2007

Bad dog!

Luego de la entrevista de trabajo con Providore, tuve un día de trabajo normal. Al menos, normal hasta que un grupo de clientes ingresó al local con un par de perros. Resulta que estos adorables animales encontraron que el jardín (que se encuentra en la parte posterior del local) era un lugar ideal para efectuar sus necesidades naturales, es decir, fertilizar todo el suelo.

Luego de que se fueron, me dirigí al jardín para limpiar las mesas y lavar los platos (como acostumbro a hacer día tras día tras día) para encontrarme con un campo minado. Sin nadie en quien desatar mi ira acudí donde mi jefa, quien disgustada ante el evento decidió encargarme de una nueva tarea urgente: deshacer el desastre.

No sé qué piensan ustedes, pero a veces este trabajo puede llegar a ser una mierda... literalmente.

More catering

Hoy pedí permiso en la pega para ir a una entrevista de trabajo... lo sé, suena extraño, pero resulta que necesito dinero para costear mi viaje, además que la renta es un poco muy alta. La entrevista fue con Providore, una empresa de Hospitality, es decir, más catering.

Me hicieron llenar una serie de formularios, cosa a la cual ya me estoy acostumbrando. Luego me pidieron demostrar mis habilidades, para lo cual tuve que mostrar cómo se llevaban 3 platos de comida: 2 en una mano y 1 en otra (aunque dada la alta calidad de la comida que se sirve en eventos habría preferido 1 en cada mano y el tercero en la guata). Lamentablemente, la proeza resultó ser un poco mucho más difícil de lo que parecía, y fracasé miserablemente.

Sin embargo, dados mis conocimientos sobre vinos y demases productos alcohólicos, me desempeñé brillantemente en las preguntas de bebida. Respondí correctamente la forma de descorchar champaña, cuál copa de vino corresponde a qué cepa, ¡incluso adiviné cuál es la edad legal para beber en Nueva Zelanda!

Finalmente, quedaron satisfechos conmigo, así que me estarán llamando para eventos. Nunca está de más tener otra fuente de ingresos, no?

miércoles, 5 de septiembre de 2007

Hmmmm, chocolaaate...

Adios días de mala suerte y esfuerzo no recompensado, pues he aquí lo que faltaba para mejorar el ánimo:
Sí, una simple barra de Snickers, pero si damos vuelta el envase...... ta-dá! Chocolate GRATIS! La mejor manera de empezar el día ;)

martes, 4 de septiembre de 2007

Aniversario On-Line

Hoy, Elizabeth y yo cumplimos nuestro cuarto aniversario. Para celebrarlo, quien les escribe decidió comprarle unas flores a su querida polola, vestirse y peinarse lo mejor posible, y realizar una cita vía Skype.

El resultado fue mejor de lo esperado: pudimos disfrutar de una velada romántica, compartir y sentirnos un poco más cerca a pesar de la distancia.

Podremos echarnos mucho de menos e incluso sentir pena algunos días, pero lo que nos une es mayor que la distancia entre Chile y Nueva Zelanda.

lunes, 3 de septiembre de 2007

Eye of the Tiger

El verano se acerca desafiante día a día. Sin embargo, comer sandwiches y muffins todos los días no ayuda en nada a resolver mi esférico problema estomacal. No es que yo sea una persona excesivamente vanidosa, ¡pero a este ritmo los trajes de baño que me traje desde Chile no me van a caber!

Debido a esto, hoy comencé un estricto programa de ejercicios que espero cumplir religiosamente (aunque todos sabemos que eso no sucederá jamás), compuesto por una serie de abdominales, flexiones de brazos y acondicionamiento dorsal. El número de repeticiones no lo revelaré para así mantener algo de orgullo intacto, protegido por el baluarte de la duda.

domingo, 2 de septiembre de 2007

Wasted

Mucho festejar tiene sus consecuencias. Y no sólo los efectos secundarios del alcohol pueden ser perjudiciales al día siguiente: dormí sólo 4 horas, y soy un desastre.

Para rematar mi cansancio y mi conciencia, tuve que trabajar con mi jefa, lo que implica dos cosas muy importantes:
  1. Trabajar perfectamente: la jefa está mirando cada segundo, por lo que cualquier error es potenciado mil veces. Los trabajadores deben trabajar perfectamente (como siempre) y además ayudar a la jefa a realizar cualquier tarea extra, como correr al banco a hacer un depósito antes de que éste cierre, tarea altamente compleja puesto que la jefa tiende a realizar esa petición a las 16:10 y los bancos cierran puntualmente a las 16:00...
  2. Trabajar el doble: dado que la jefa es jefa, tiene su propio ritmo para trabajar. Por supuesto, debe preocuparse de que los clientes estén contentos, para lo cual es indispensable invertir gran parte de su tiempo conversando con ellos acerca de temas de importancia primordial (rugby, el tiempo y los cambios en la decoración del local). Consecuentemente, los demás trabajadores (es decir, yo) deben suplir inmediatamente esta carencia laboral mediante un insignificante doble esfuerzo... Eso, o llamar al hermano gemelo (de preferencia no maligno) para que ayude a realizar las tareas sin que nadie se de cuenta.
Lamentablemente, no tengo un hermano gemelo, así que tuve que trabajar como un obseso, tragar litros y litros de Red Bull, dejar mi descanso de almuerzo para otro día, y terminar el día echo una miseria. Esperemos que los esfuerzos realizados se vean reflejados en mi cuenta bancaria...

sábado, 1 de septiembre de 2007

Kiwi BBQ

En una casa de 17 personas es de esperar que se festeje todos los fines de semana. Es así como hoy pudimos disfrutar de un asado muy delicioso y culturalmente diverso, uniendo a América, Europa y África en la misma mesa... bueno, terraza... y comiendo con la mano, no importa.

Y quien les escribe tuvo la genial idea de poner un poco de sabor criollo a este asado cosmopolita, agregando un poquito de pebre al asunto, el cual fue aclamado por todos los comensales, aunque a esa altura ya empezaban a cambiar la carne (o la ensalada, para los vegetarianos) por cervezas.

Ahora, una fotito: acá pueden apreciar (de izquierda a derecha): Suz, yo, Nic y Leeroy... también se ve un pedazo de la cabeza de Walter, quién decidió en último momento participar en la foto.